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Levantar un Coche con Borriquetas

Durante el proceso de reparación de un vehículo, es imprescindible contar con el instrumental adecuado para evitar cualquier tipo de accidente o contratiempo

Estos son los pasos que recomendamos para utilizar las borriquetas. Una vez terminada la reparación u operación mecánica que se haya realizado, se repetirá el proceso de elevación mediante el gato hidráulico para retirar los soportes y, entonces, bajar el vehículo poco a poco

Por ello, es conveniente tener muy claro cómo levantar un coche con borriquetas, así como diferenciarlas de los gatos hidráulicos profesionales y de otras herramientas que permiten una mayor seguridad y comodidad.

La diferencia es simple: Este tipo de gato es un elevador, es decir, sirve para elevar y descender objetos pesados.

Las borriquetas, por su parte, son soportes pensados para llevar a cabo una reparación, revisión u otros procedimientos con el vehículo en suspensión.

Aunque, como bien dice el refrán, cada maestrillo tiene su librillo, es imprescindible seguir una serie de pasos que garantizan la protección del operario a la hora de utilizar los caballetes para coches cuando vas a levantar el coche y minimizan las posibilidades de sufrir un accidente.

Pasos a Seguir para Poner un Coche en los Soportes para Chasis

Lo primero que debe hacer es situar el coche en una superficie completamente llana y seca. Un ligero desnivel puede provocar la pérdida de equilibrio de las borriquetas, igual que un suelo resbaladizo provocado por la humedad, agua o aceite de motor.

Una vez escogida la zona de trabajo, se debe poner el freno de mano y la primera marcha, asegurándose de que el coche no se moverá por sí solo.

Antes de proceder a elevar el vehículo, debe retirar el tapacubos de las ruedas en las que se van a situar las borriquetas.

Se necesita disponer de una llave en cruz o simple, dependiendo del coche, para aflojar los tornillos de las ruedas al menos una o dos vueltas.

Llegados a este punto, colocaremos el gato hidráulico. Tanto las ruedas delanteras como las traseras incorporan unas marcas que indican dónde poner el gato hidráulico. Fijándonos bien en ellas, lo colocaremos bajo cada uno de los cuatro puntos.

Es el momento de elevar el vehículo. Para ello, lo mejor es leer atentamente las instrucciones que trae consigo el gato hidráulico, pues se trata de una herramienta de precisión.

Lo ideal es girar poco a poco la manivela de este elemento -en caso de que sea manual- e ir subiendo el coche despacio hasta alcanzar la altura deseada.

Cuando el vehículo se encuentra suspendido en el aire y bien sujeto por el gato hidráulico, colocaremos los soportes, es decir, las borriquetas, poniéndolas en el suelo debajo de cada rueda. Así, podremos ir descendiendo el coche poco a poco mediante el gato hasta que llegue a posarse sobre los caballetes.

Solo en este momento, controlando que el coche esté estable y seguro sobre las cuatro borriquetas y que no existe peligro de movimiento ni de caída, podremos retirar el gato hidráulico.

Para asegurarse de ello, puede empujarlo ligeramente con las manos y comprobar que, efectivamente, está bien anclado.

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